febrero 27, 2014

¿Qué son los Ángeles?



Para guardar y alimentar la naturaleza espiritual de la humanidad, y para ayudar al desenvolvimiento de la chispa interna de divinidad dentro de la llama de maestría consciente, la hueste angélica fue enviada hacia la Tierra, para permanecer al lado de la humanidad, radiando el amor, la fe, la voluntad del Padre dentro de la atmósfera y aura de la conciencia Divina y evolucionante en cada hombre.

La Hueste angélica estaba bajo la dirección de los siete Grandes Arcángeles, quienes vinieron desde el Sol Central de nuestro sistema, y permanecieron dentro de nuestro Sol físico hasta que los Elhoim hubieron preparado los planetas los cuales iban a estar a su cargo desde la sustancia de luz primordial y sin forma del cuerpo de Dios.

A la hueste angélica, por medio de la asociación con la humanidad y el reino elemental, le fue prometido que ellos, en un momento, podrían alcanzar el estado de Arcángeles y convertirse en poderes guardianes, en sistemas de mundos todavía no nacidos de la conciencia de futuros Señores Solares.

La obediencia a Dios, el creador de todo bien, es la naturaleza de la hueste angélica. La absoluta fe en el "completo poder" de Dios para hacer los así llamados "milagros", es su sentimiento.

Por respeto al libre albedrío elegido por los individuos encarnados sobre la Tierra los atraen sólo aquellos que pueden creer en ellos, los aman y desean servir con ellos. Su innata cortesía no les permite actuar en los mundos de aquellos que los rechazan. Así, un aumento de la conciencia de su presencia y una demanda siempre en expansión de su asistencia es un muy poderoso magneto que los atrae cerca de la gente de la Tierra, y particularmente, a esos que desean tener un contacto consciente con su radiante presencia.

El desarrollo de la convicción de la presencia y realidad de la hueste angélica puede ser activado individualmente en los sentimientos sinceros; pensando en la hueste angélica, invitándolos a asistirlos, contemplando sus retratos y, generalmente, impregnando conscientemente la conciencia externa con las palabras, instrucción y Radiación de los ángeles.
 
“ Los ángeles Saben que la voluntad de Dios es el bien y se apresuran a llevar las "buenas nuevas" a dondequiera que sean enviados a servir.

La hueste angélica no está interesada en el reconocimiento de su presencia y servicio, sino sólo con los efectivos trabajos realizados, en despertar el alma hacia un deseo de expandir las fronteras del reino de Dios.


Los ángeles del amor conocen el motivo detrás de todos los esfuerzos y, dondequiera que el motivo es sincero, no teñido por el deseo humano de ganancia y enriquecimiento personal, ellos se paran desinteresada y amorosamente en el aura de esas personas, ayudándolas, siempre a cumplir sus aspiraciones, sueños, visiones e ideas. Literalmente estrechan a tales personas en sus brazos de amor, sosteniéndolos a través de horas de prueba y aparente fracaso, hasta que los individuos tienen éxito y otra expresión de la Santa Voluntad de Dios se hace disponible para el beneficio de la raza. 

“ Extractos de l discurso del Maestro Ascencionado El Morya"