septiembre 19, 2011

El Karma


Durante miles de años, conocer el porqué de las desigualdades en la vida ha preocupado a lo largo de la historia a pensadores, científicos, filósofos y artistas:

¿Por qué algunas personas gozan de muchas cosas materiales y otras carecen hasta de las cosas más básicas?

¿Por qué hay personas con una longevidad que supera los cien años y por otro lado niños que nacen muertos?

¿Por qué para unos todo es felicidad y para otras personas es tan difícil conocer siquiera el concepto?

A lo largo de la historia, y muy especialmente entre las religiones occidentales, se han desarrollado una serie de teorías que responderían a estas “desigualdades” entre las personas, entre ellas:

1. Una de las teorías mas extendidas por el cristianismo, es que “Dios toma las decisiones, seguido de una secuencia lógica”. Para aquellas situaciones inexplicables, como catástrofes naturales o la muerte de un niño, se ingresa una salvedad a la teoría:“el cerebro humano no es capaz de comprender la lógica de Dios en ese asunto”.

2. Conectada con la teoría anterior, existe la segunda que intenta explicar que existe una lucha constante entre las fuerzas del bien y del mal, éste último representado por satanás o cualquiera de sus denominaciones.

3. La tercera, se basa en que el ser humano, en tanto una entidad consciente, razona y actúa movido por sus pensamientos, emociones, necesidades e impulsos más sutiles de índole espiritual. Entonces se enuncia una ley de aplicación general, que se utiliza para explicar cada hecho de nuestra vida: “la ley del karma”.

La ley de karma, tendería a equilibrar, ajustar y compensar todas las situaciones que ocurren para cada hombre en particular y para el universo en general.

La palabra karma, en sánscrito significa “ acción”, en español podríamos partir de una definición como la siguiente:

Karma, es la fuerza resultante de la acción realizada en vidas pasadas, así como en la propia desde el momento de la gestación.

Karma no es destino
El karma es un proceso que se basa en el libre albedrío. Las cosas no son prefijadas, sino que se ingresa en un esquema de acción – reacción, donde cada actividad que se realiza y cada decisión que se toma tendrán un efecto futuro, inmediato o mediato.

El karma es modificable, nacemos con uno, pero con ejercicios y una vida espiritual bien guiada es posible borrar sus aspectos negativos y resaltar sus aspectos positivos.

El karma a diferencia del destino, le da responsabilidad al ser humano, a través del libre albedrío, ya que cada persona elige la vida que quiere vivir (consciente o inconscientemente).

Entre las diversas categorías del karma, podemos mencionar las más destacadas:

o Sabija karma: es el karma que se trae de nacimiento, como resultado de las vidas anteriores.

o Agami karma: es el que recolectamos durante nuestra vida, desde el momento que comenzamos nuestro camino en el mundo.

o Parabdhra karma: el que se manifiesta en esta vida.

Uno de los errores mas comunes es llamarlo karma bueno o malo, parte del concepto errado del karma como un castigo y no como un proceso para crecer, aprender y evolucionar.

La ley de karma nos permite comprender esta vida como un proceso de aprendizaje, del que somos responsables por cada acción realizada o decisión tomada.

A través de esta ley, podemos comprender que nada se mueve o pasa por casualidad, suerte o fatalidad y que; como diría Einstein: “Dios no juega a los dados”.

Fuente:
El Karma, Santiago Aubé
Plaza Dorrego Editores SA, 2003 Argentina