octubre 10, 2009

ChiBall y la Danza del Dragón

La acción del Dragón es instantánea!

Sorprendente, original y creativa... La Danza del Dragón es una coreografía ondulante concebida por Mónica Lindford (Australia) y Raphaël Moreno (Francia) cuyo principal objetivo es la restauración completa del torso.

Forma parte de la nueva propuesta para el entrenamiento integral del cuerpo y del espíritu que nos trae el Método ChiBall. Creado desde hace mas de 10 años el método se expande primero en el mundo anglosajón (Mónica es de origen inglés pero nacida en Australia) y alcanza Francia, Suecia, Suiza, España... y ahora Córdoba.

La sinergia es más que la suma de sus partes, por lo que es posible integrar el Qi Gong, el yoga, el pilates, la relajación activa y la danza. Conforme a los postulados de la Medicina Tradicional China, el movimiento y la información ofrecidos a través del cuerpo produce la regulación necesaria de las funciones vitales, respetando el ritmo individual y la naturaleza del cuerpo humano.

Se trabaja con una pelota coloreada y perfumada en la mano, lo que ayuda a focalizar la atención y a despertar las sensaciones. Los automasajes con la chiball completan las sesiones para un momento de consciencia, juego y relajación.

El Método ChiBall conjuga la filosofía moderna del color y la terapia aromática, y éstas a su vez encuentran su lugar dentro de los sistemas tradicionales de los chakras y la teoría de los 5 elementos. Los colores en ambos casos se asocian a nuestra organización corporal, nuestras emociones y problemáticas vitales.

Las antiguas filosofías habían comprendido hace miles de años que el color posee una poderosa fuerza de sanación. Cada color tiene una vibración y se asocia a una parte de nuestro cuerpo, nuestro psiquismo y nuestro propósito en la vida. El color puede nutrir nuestro espíritu y nos ayuda en nuestra tarea con coraje y aceptación. Las fragancias y los aceites esenciales son reconocidos por su capacidad de curar dolencias físicas y transformar el cuerpo mental y las emociones. Los aromas penetran nuestro ser íntegramente a través de la piel y el sentido del olfato.

La música ha sido seleccionada y compuesta especialmente para sostener este entrenamiento armoniosamente.

La particularidad de la Danza del Dragón reside en su intención deliberada de modelar el cuerpo. Las suaves ondulaciones producen un drenaje natural de toxinas, la respiración es más profunda y calibrada, facilita la digestión y la correcta asimilación de los alimentos. La piel es más tersa, luminosa y suave.

Femenina y sensual, conviene también a los hombres. Dinamizante, placentera y relajante, la Danza del Dragón ofrece el equilibrio y la armonía en 45 minutos de práctica.

La mayor sorpresa es la facilidad con que los movimientos se incorporan en una aparente rutina de trabajo corporal, la mayor satisfacción es la durabilidad de los resultados obtenidos y el mayor desafío es la profundidad con la cual el Dragón conmueve las células más escondidas.

Fuente:
Prof. Laura Bernardi
Te: 0351- 152 165 914 / bernardilaura@yahoo.com